Los Zombies de Fisher

En este primer artículo, me gustaría hablar del anime Zom 100, así que por supuesto que habrá spoilers del mismo. Por introducir brevemente el anime: un día cualquiera ocurre un apocalipsis zombi, pero lejos de sobresaltar a Akira, este se encuentra extasiado, ya que se da cuenta de que no tendrá que volver a acudir a la oficina donde le explotan todos los días durante 16 horas. Sólo ha hecho falta lo impensable para acabar con el trabajo asalariado: un apocalipsis zombi

El teórico marxista Mark Fisher (1968-2017) define el concepto de realismo capitalista como "la sensación generalizada de que el capitalismo no solo es el único sistema político y económico viable, sino que, ahora, es imposible, incluso, imaginar una alternativa coherente". 

Es decir, podríamos decir que el autor de Zom100 es un verdadero realista, ya que para él es más plausible la aparición de zombis que el llegar a un estado de las cosas en el que la explotación laboral no sea el pan de cada día.

Unos capítulos más adelante, vemos algo que es incluso más terroríficamente realista: en medio del Armaggedon también surge el capitalismo. El antiguo jefe del protagonista ha conseguido hacerse con una estación de servicio protegida y con víveres a las afueras de la ciudad. En la misma salida de la ciudad ha colocado una serie de clavos que fastidia a todo vehículo que quiera huir. A continuación, el jefe ofrece a los damnificados reparar sus vehículos y atención médica a su amigo a cambio de trabajo. Nuestro protagonista deberá trabajar 2 días para saldar su deuda.

 Esa vuelta al trabajo por 2 días es suficiente para que nuestro protagonista pierda su confianza en sí mismo, arrastrado por los insultos y el maltrato del jefe del que pensaba que había escapado. Tanto es así, que finalizados los 2 días, no quiere irse de la estación, prefiere la aparente seguridad de lo que conoce al mundo exterior lleno de zombis en el que lleva viviendo meses.

El realismo pega fuerte. Pero cabe preguntarse, ¿es esta la realidad que queremos de verdad? Cuando el protagonista es convencido por sus amigos de seguir su instinto, concluye: "Mejor morir asesinado por un zombi, que currar como uno y no poder hacer las cosas que quiero".

Hay un elemento muy importante que he olvidado mencionar al principio, cuando comienza el apocalipsis Akira escribe en una libreta la lista de cosas que quiere hacer antes de morir asesinado por un zombi. Dicho de otra manera, hace una lista de lo que quiere hacer ahora que ya no existe el trabajo asalariado.

Creo que ahí está la clave, pensar en qué querríamos hacer, en aquello que nos motiva, imaginarnos pasando más tiempo con nuestros seres queridos, aprender ese idioma que siempre nos llamó la atención, etc. Esto me recuerda a diarios que se han encontrado en la URSS en los que la gente pensaba y se imaginaba qué estaría haciendo después del plan quinquenal en el que estaban. 

Construir horizontes en positivo es la alternativa. Ahora está a debate y parece que va a aprobarse la reducción de la jornada laboral en España a 37,5h. Si queremos que esta senda continúe, necesitamos que la gente tenga una imagen clara de lo que quiere, de lo que anhela con la libertad que se tiene al salir del trabajo.

Trabajar menos para vivir mejor. Ganar tiempo. Repartir plusvalía hasta acabar con ella.

Por un horizonte emancipador para todas y de libertad.

Porque la alternativa es seguir siendo zombis.


Lecturas recomendadas: Realismo capitalista: ¿No hay alternativa?


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